El TeleTrabajo: objetivo prioritario de las empresas españolas

Share on Pinterest

Teletrabajo y las empresas españolas

Las empresas españolas se beneficiaran de los doscientos millones en créditos que asignará el Gobierno para la adquisición de equipos informáticos. Sin duda, la crisis del coronavirus ha trastocado la manera de convivir y de trabajar.  Desde el mismo instante en que el que el Gobierno de España ha dictado el estado de alarma, el país se ha parado, las calles vacías y las empresas han quedado noqueadas.

El Gobierno, además de esto, insta al trabajo a distancia, para reducir los contagios. Pese a ello en ciertas empresas, sobre todo las más pequeñas, asesorías, consultorías, despachos jurídicos y otros pequeños establecimientos sostienen el régimen de asistencia.

El decreto de medidas urgentes para hacer en frente a la pandemia del Coronavirus, fuerza prácticamente a las compañías a mandar a sus empleados a casa para trabajar a distancia. “Con el fin de ejecutar las medidas de contención previstas, garantizando al tiempo la continuidad de la actividad empresarial y las relaciones laborales, se priorizarán los sistemas de organización que dejen sostener la actividad por mecanismos alternativos, particularmente por medio del trabajo a distancia”, apunta el texto legal aprobado por el Consejo de Ministros. Puedes descargarlo aquí para su lectura.

El decreto contiene numerosas referencias que instan al trabajo a distancia y regula múltiples aspectos para obligar a las compañías que puedan hacerlo —las no industriales o bien agrarias— a aplicarlo.

La obligatoriedad de las empresas a facilitar el TeleTrabajo

El Gobierno recuerda que las compañías “deberán facilitar” las medidas para hacerlo posible. Para agilizar y favorecer estos procesos el Ejecutivo va a poner en marcha un programa de financiación de material (ordenadores, impresoras, teléfonos móviles…) a través de ayudas y créditos a pequeñas y medianas empresas gestionadas a través del programa Acelera Pyme impulsado por la compañía pública Red.es.

La modalidad de trabajo no presencial, a distancia, o bien trabajo a distancia ha sido recomendadas por las autoridades sanitarias, entre ella la OMS por su capacidad para reducir la probabilidad de exposición y contagio por el Coronavirus.

Gracias a las herramientas informáticas y digitales, pueden efectuarse las labores laborales al día desde dispositivos conectados a Internet, incluyendo asambleas online, llamadas virtuales, videoconferencias o bien envío de documentos internos.

Ayudas a las PYME para adquirir ordenadores

El texto legal informa a las compañías que no permitían el teletrabajo: “la emergencia de la situación actual de excepcionalidad demanda una relajación de esas reglas, con carácter temporal y solamente a los efectos de contestar a las necesidades sanitarias de contención hoy día vigentes”.

Uno de los temas que más preocupa al Gobierno y empresas es de qué forma arrancar el trabajo a distancia. Muchas pequeñas y medianas empresas no se disponen de ordenadores portátiles, programas informáticos o bien redes precisas para esto. De ahí que, el decreto resalta “la necesidad de asegurar que las compañías estén listas para actuar en un ambiente digital”. Para facilitar esa digitalización, el Gobierno lanza ayudas para la adquisición y leasing de equipamiento y servicios para la digitalización.

Se prevé dotar a las compañías de una financiación de hasta doscientos millones de euros a través del ICO para atender las necesidades financieras de las pequeñas y medianas empresas en sus actividades y también inversiones, para la adquisición y leasing de equipamiento y servicios para la digitalización entre otras muchas y, particularmente, para la dotación de soluciones de trabajo no presencial.

Empresas españolas

Sostener la red de Internet

Para asegurar el acceso a las telecomunicaciones, el decreto considera indispensable asegurar el mantenimiento de la conectividad y que los servicios de comunicaciones electrónicas se prosigan prestando por los operadores, por lo menos, en exactamente las mismas condiciones que actualmente.

Y establece “la medida de que, mientras que esté en vigor el estado de alarma, los operadores de telecomunicaciones deben sostener los servicios de comunicaciones electrónicas libres al público contratados por sus clientes del servicio, de manera que no van a poder suspenderlos o bien interrumpirlos, si bien conste dicha posibilidad en los contratos de servicios subscritos entre operadores y consumidores”.

Asegurar las telecomunicaciones

Para asegurar las comunicaciones y las redes de datos, a fin de que las compañías y los trabajadores tengan acceso a Internet para poder trabajar desde casa, el decreto establece ciertas medidas en materia de telecomunicaciones que, aparte de estar constituidas por redes y servicios que legalmente han sido calificadas de interés general.

Así, el trabajo no presencial se configura como un instrumento de primera importancia para poder conjugar las precisas medidas de aislamiento y contención en la propagación del virus y, al tiempo, asegurar la continuidad en el ejercicio de numerosas actividades empresariales, económicas y sociales.

Para permitir el trabajo no presencial, resulta indispensable contar con unas modernas redes de telecomunicaciones, fijas y móviles, que garanticen la conectividad y el mantenimiento de la calidad oportuna para administrar todo el tráfico incremental que en estas situaciones tan inusuales se produce mediante dicha conectividad.

Servicio universal

También, se establecen determinadas medidas para asegurar la prestación del servicio universal de telecomunicaciones. Particularmente, y mientras que esté en vigor el estado de alarma, el distribuidor de servicios de comunicaciones electrónicas designado para la prestación del servicio universal de telecomunicaciones garantizará la prestación de los elementos que integran el servicio. Por lo menos, el conjunto de adjudicatarios actuales, como la calidad de la prestación del conjunto de servicios que conforman dicho servicio universal, con singular referencia a la prestación del servicio de acceso funcional a Internet.